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más allá del del crepitar del mundo, dentro de nosotros |
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October 05 El Velo GrisEl Velo Gris
En algún momento perdí el pulso de mi vida, mi existir dio un salto insalvable, me perdí en un impetuoso caudal de los años que se lo llevó todo…incluso a mí, trayéndome hasta el mismo momento en el que escribo esto, y que me sigue trasportando cada vez más rápido por el transito circunstancial de esta mi existencia.
Unos quedaron atrás, algunos por que se consumía el máximo de sus vidas, otros se fueron antes del lógico plazo, mientras los que están desgastan su tiempo y sus cuerpos junto a los míos. A los que se fueron creí verlos partir, ¿pero no sería yo que seguía en el ímpetu del caudal y ellos permanecían por fin estáticos?
Ayer pasee solo antes de terminar la jornada. La noche se hacía conmigo mientras mis pasos me llevaban a “ninguna parte” y sin embargo me traían a casa sin saberlo. Los anocheceres de otoño son lánguidos y etéreos, A veces me gusta transgredir las reglas del universo y pensar –aunque una humilde mente humana como la mía no pueda ni siquiera intentarlo–:
¿Volvemos de donde venimos? ¿Vamos a donde una vez partimos? ¿Esta es una etapa con final? es decir ¿Queda algo por llegar que no sea el final?¿Lo auténtico será después todo esto?
El Gran Mago Blanco habló sobre ello al hobit: “No, el viaje no concluye aquí. La muerte es sólo otro sendero que recorreremos todos. El velo gris de este mundo se levanta, y todo se convierte en plateado cristal. Es entonces, cuando se ve... la blanca orilla. Y más allá; la inmensa campiña verde, tendida ante un fugaz amanecer."
Hermano Lobo
July 27 Hasta el último momentoHasta el último momento
Hasta el último momento él la había estado mirándola sonriente. Tras la ventana el irrefrenable ritmo de la vida bullía sin tregua. Andrés moría y sin embargo la imparable primavera lo llenaba todo de nueva vida, como lo había hecho cada año. El olor a azahar, a jazmín y a madreselva habían inundado los jardines y calles que circundaban el barrio y –tras franquear la ventana del dormitorio– habían llegado hasta su pituitaria. Las mariposas, abejas y demás insectos salpicaban los extensos rayos de sol del atardecer que anegaban la avenida. Los niños jugaban, los coches pasaban y –al tiempo– las acacias que se alineaban a lo largo de la avenida se agitaban lentamente al son del viento con un leve rumor que hablaba de esplendor y existencia.
Hasta el último momento él había estado sintiendo la vida de la que se resbalaba lentamente tras los primeros albores de aquel atardecer de primavera. Por un momento, poco antes de dejar de existir, se había sentido como un molinillo de esos que vagan brillando y flotando por las desbordantes tardes soleadas de aquel radiante atardecer.
Hasta el último momento, instantes antes de expirar, había experimentado la más intensa emoción de los últimos meses, por unos segundos había dejado de sentir dolor y aplacamiento físico y había volando entre los jardines y calles con los niños bulliciosos, entre los rugidos de los coches, suspenso entre las acacias de la avenida… moviéndose al ritmo sosegado del viento. Habían sido tan sólo unos instantes, mientras que sentía la vida pasar a través de él. Y luego, como quien se desliza a una dulce y liviana ensoñación, había fallecido mientras sonreía a Elena.
Hermano Lobo
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July 06 Adiós cariñoAdiós cariño
A veces he estado a punto de decírtelo, pero me ha faltado valor…como siempre. A veces cierro la puerta de casa pensando que ese será el día, que ya no volveré, que mis actos hablaran por mí y dirán que me he ido para siempre. Pero cuando llegan las siete y el día agoniza te imagino sin mí desesperada y se me parte el corazón. Mil veces la he dicho a ella que mañana te lo diré. Mil veces me ha amenazado que se irá si no termino contigo definitivamente.
Abro la puerta y estás allí esperándome, como si el tiempo volviera a tu existencia sólo desde el momento que llego a ti. Entonces tus ojos llenos de ilusión escondida me dicen que no te deje, también me lo dice tu blanca palidez, tus cabellos cayendo por tu cara, tus abrazos… tus intensos abrazos. Es en aquel mismo instante cuando un sentimiento desconcertante y confuso se apodera de mí. Un sentimiento de ternura y conmiseración paraliza mis acciones y me hace olvidar los demás afectos, las demás pasiones. Es entonces cuando mi derecho a ser feliz se trasforma en mi más alta traición…mi traición a ti. A veces maldigo el día en que te conocí, el día en el que dejé de ser yo para ser cada vez más tú.
Está mañana cuando ajustaba mi corbata volví a mirarte tendida en tu cama. Tenías la cara de un niño cuando duerme. Me he acercado a ti te he acariciado con extremo cuidado, luego he besado tus labios semiabiertos y cuando me estaba levantado para irme de puntillas me has dicho medio en sueños:
–Cariño esta tarde no tardes, quiero ir al parque y recordar contigo donde nos conocimos. –Claro cielo –he respondido lleno de dulzura– no tardaré esta tarde– y he finalizado–ahora duerme, adiós cariño. –Adiós mi vida –me has contestado ya casi en sueños.
Al llegar al vestíbulo he cogido mis maletas lentamente, he abierto la puerta de casa y tras pedirte perdón en lo más íntimo de mi corazón, he salido de casa y la he cerrado.
Hermano Lobo
July 03 El tío MacEl tío Mac
Mac los había visto venir, eran siete u ocho, iban montados. Ela, su mujer, se quedó dentro, mirando tras la mosquitera de la puerta, estaba muy nerviosa. El salió al porche justo cuando ellos comenzaban a bajarse de los caballos, corría el año de 1909. En aquel entonces todavía había indios que vestían como indios; con cabelleras largas y mocasines silenciosos. Mac comenzó a hablar en voz bien subida con ellos, asuntos de justicia comanche… su justicia. Llegado un punto de la discusión Mac se volvió rápido y se encaminó al interior de la casa para coger su escopeta pero en el umbral de su casa una bala atravesó su espalda para salir por su pecho. Ela grito a su marido al oír el disparo abrió la puerta y puso sus manos en el pecho de su marido para evitar inútilmente que aquel borbotón de sangre emanase sin cesar. Mac intentaba aún arrastrase para alcanzar su escopeta cuando, pasados unos minutos, tras oír Ela una palabra en indio, los hombres subieron a sus caballos y se marcharon.
Mi padre me dijo que él mismo entregó la placa de Rangers de Texas y la pistola de su abuelo Mac Millar al museo de los Rangers.
Mi padre solía decir con respecto a la muerte de su abuelo: "Si te empeñas en arrebatar lo que te quitaron acabas perdiendo más cosas, lo que hay que hacer es taponar la herida." No me preguntéis de donde vino esta historia, no se bien de donde, ...tampoco quiero averiguarlo, una noche me levante llorando y la escribí.
H. LOBO
June 29 El principio del fin
El principio del fin
Al principio dudas si lo que está pasando es real o es una mala pesadilla. Estás en casa con tu familia, riendo, oyendo la radio, escuchando el gramófono, como cualquier Sabat. De repente unos guardias te hacen separarte de tus enseres, de tu hogar. Si quieres explicarles o pedirles explicaciones ellos te empujan y gritan a punta de fusil. Finalmente tu vida desemboca en aquella triste estación en la que todo comienza, todo aquella sinrazón que marcó mi existencia y la de los demás desafortunados. Como el pistoletazo de salida de un relato absurdo que para la mayoría de los que estábamos allí significaba el comienzo del final de la propia vida.
La estación era la misma en la que tantas veces había subido y bajado de sus trenes con el ímpetu y la ilusión de llegar de un viaje y volver con mi familia, o partir a un viaje entusiasmada con una nueva aventura que luego poder contar a los míos. Pero ya no era la misma estación: no había risas ni trasiego de gente ni entrañables despedidas ni encuentros emotivos.
En la estación sólo había militares y nosotros. Allí todos partíamos, allí había miedo en nuestras caras incertidumbre en nuestros corazones. Los niños lloraban y no habían causas que poderles contar para acallarlos. Guardábamos filas para desvestirnos y –bajo vigilancia– dar cualquier cosa de valor desde medallas de oro y plata hasta broches con alguna piedrecilla de algún valor. Pregunté a mis padres que iba a pasarnos pero ellos sollozaban sin respuestas.
Después de aquellos controles volvieron hacer filas separando mujeres y niños de hombres, haciéndoles organizadamente subir a trenes. Trenes aquellos de mercancías con vagones de carga sucios y aislados. Una amiga de mi madre me intentó consolar asegurándome que íbamos a una prisión en la que no nos faltaría de nada hasta que fuéramos deportados a otro país por ser judíos.
Y es ahora que ha pasado tanto tiempo y he rememorado tantas veces aquellos funestos momentos cuando me doy cuenta que en aquel mismo momento ya presentía la muerte, sí, lo hacía. Era como el cordero cazado por el lobo que siente, momentos antes de morir el hálito nauseabundo del animal sobre su piel poco antes de ser devorado.
Lycaon
June 13 DecirteDecirte que triste es que me veo como árbol deshojado
Decirte que estás en mi verdad sin poder estrecharte entre mis brazos
A lo mejor me quieres entendiendo por razón mi corazón siento que solo no podré amar ya por los dos
Decirte que escribo este poema queriéndote olvidar
La noche oculta sangra y estoy aquí pidiéndome que el amor no oculte la verdad
A lo mejor me quieres entendiendo por razón mi corazón siento que solo no podré amar ya por los dos
Leónidas y Las Termópilas
June 04 “A veces”“A veces”
A veces sueño que estoy en casa., que te miro y estás ahí, frente a mí. A veces creo que hay un lugar para mí bajo el cielo azul. A veces dejo de oír el atronador ruido de las bombas y esperando a mi enemigo fusil en mano, todavía recuerdo nuestros paseos en la vereda del río, tu sonrisa, la paz y felicidad que embargaba mi corazón.
A veces cuando mi bayoneta se hunde en el pecho de mi contrincante puedo olvidar que estoy matando y pienso que un día tenía tu amor y el maravilloso transcurrir de una vida dedicada a ti. Las palabras se escapan de mi corazón como la sangre de la herida de una bala que alcanzara mi cuerpo. Querida mujer, aún estas aquí, debajo de mi guerrera, más profunda que mi piel o que el pecho que sostiene mi respirar. Y en el fragor de la batalla escucho tu voz alzada pronunciando mi nombre.
Cuando las balas me hablan que será el final, que no habrá vuelta a casa, todavía estás tú en el atardecer, frente a mí con tu mirada cuajada de un ayer que jamás vendrá.
A veces creo que hay un lugar para mí bajo el cielo azul, donde se oiga a la lluvia al frescor del viento y a tu voz llamar.
Hermano Lobo May 26 Diosa de las aguasDiosa de las aguas
May 14 EL HOMBRE CONTRA EL HOMBRE
April 09 "Y""Y"
Para recordarte el suspiro alado de un ayer efímero y ciego, la llamada larga y sorda que te contempla en la distancia, el largo y callado lamento de haberte perdido.
Las mañanas vuelven a tener color y el silencio no grita tu nombre Las palabras perdidas de un aguacero, a veces no me hablan de ti. Pero ardes como una pequeña llama que no se apaga nunca Pero mi tiempo se escapa entre mis dedos sin poder envejecer contigo Magia perdida entre dos corazones ajenos que devoran derrota.
Para recordarte el suspiro de un ayer efímero y ciego, la llamada larga y sorda que te contempla en la distancia, el largo y callado lamento de haberte perdido.
A mí me vale si eres feliz, sin que leas que muero por ti, sin que el viento susurre el deseo que te dibuja en mi alma. Sobreviviré hasta el día de mi muerte y luego seguiré callado. Seguiré trémulo el umbral sereno de mi otra patria y en mi alma un verso que pronuncie tu nombre.
February 27 Negro sobre BlancoNegro sobre Blanco
Te siento en la noche como luz de astro a lo lejos, como olor de pino y jara entrando en mis pulmones en noches como esta, en las noches de verano. Imagino tus labios de nuevo entre los míos. Siento tu piel tostada y ámbar rozando mis sentidos. Y abres tus ojos rasgados como cielos infinitos de amanecer latente de noches de luz y plata Como para setiembre te tornas encantada. magia que acompañaste mis edades y que moras aunque eres hoy ya fuiste aunque aun no estabas. Tus silencios me mojan, me achican y me alargan, eres como una prosa de mar de sol y alambra Huyes para encontrarte enredada en mis dedos mártir de tu pasión sin darte cuenta alcanzas. Retumbas en melodías que escucho mientras te espero Ardes sin que mi cuerpo y mi alma te hagan mía.
Para O de L.A.
December 29 Dentro sin ti
Cita Sueño en Singapur Octubre de 1957... October 23 VergüenzaVergüenza
Porque me cuesta mirarte a los ojos, esos ojos oscuros que miran sin pausa, sin tregua, imperturbables.
Quiero decirte algo más allá de lo obvio, de lo evidente, quiero decirte algo sin que caiga en lo intrascendente. Quiero decirte algo referido a mis sentimientos, que hable de cuanto te deseo, pero no puedo.
Tengo la vergüenza de un niño, el pudor de un puritano,…el miedo de un cobarde.
Sonrío mientras me hablas, procuro trasmitir coherencia incluso reflexión, a veces simpatía, a veces lógica, pero en realidad quisiera cogerte en mis brazos y pasear mis labios por los tuyos y acariciar con ellos cada porción de tu cuerpo, y en esto me sorprendo imaginando mi desenfreno con el rubor subido y ese miedo, esa vergüenza que me atemoriza y que oculto ante ti.
Tú sospechas algo, pero no percibes todo, todo no. Cuando digo: –lo pasé bien esta noche–, respondes: –sí, yo también– y me miras esperando saber hasta que punto fui feliz a tu lado, porque sospechas, porque quisieras oírme decir lo que no tengo valor de decirte.
Y un día, no demasiado lejano, te dirás a ti misma, (ni siquiera mereceré que me lo digas a mí), que mi tiempo pasó, que no hablé cuando tuve que hacerlo, que te irás y me privaras de tus ojos oscuros mirándome inmutables porque no tuve valor de decirte cuanto te amo. May 22 Es poesía en tu alientoES POESIA EN TU ALIENTO
No pretendo ser ausencia no me pidas que te diga el secreto hablamos la lengua de los árboles con su rumor profundo en las noches de primavera
No preguntes que veo míralo tú misma.
El fulgor del amanecer es poesía en tu aliento
Hace tiempo que te miro con los ojos del alma …ya sabes
Recorro tu sonrisa y en la inmensa pradera de tu vida es poesía en tu aliento
Como el paciente atardecer te aguardo como tu suave fragancia que me rapta es poesía en tu aliento
Aprendo a escribir estos versos recordando tu ojos dormidos dibujando tu sonrisa con la raya verde de mi mirada
En algún lugar de tu alma se esconde la llave de la fel | ||||||||||||||||||||||