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más allá del del crepitar del mundo, dentro de nosotros

Luis

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Me gusta la sinceridad, doy todo a quien quiero. Soy romántico y soñador. Lucho por lo que creo y quiero, no me gusta la hipocresia ni las medias tintas Actua como piensas o terminarás pensando como actuas
Updated 5/28/2008
Updated 5/26/2008
Updated 1/5/2008
Updated 10/5/2008
Updated 4/10/2007
Updated 8/31/2006
October 05

El Velo Gris

El Velo Gris

 

 

En algún momento perdí el pulso de mi vida, mi existir dio un salto insalvable, me perdí en un impetuoso caudal de los años que se lo llevó todo…incluso a mí, trayéndome hasta el mismo momento en el que escribo esto, y que me sigue trasportando cada vez más rápido por el transito circunstancial de esta mi existencia.

 

Unos quedaron atrás, algunos por que se consumía el máximo de sus vidas, otros se fueron antes del lógico plazo, mientras los que están desgastan su tiempo y sus cuerpos junto a los míos. A los que se fueron creí verlos partir, ¿pero no sería yo que seguía en el ímpetu del caudal y ellos permanecían por fin estáticos?

 

Ayer pasee solo antes de terminar la jornada. La noche se hacía conmigo mientras mis pasos me llevaban a “ninguna parte” y sin embargo me traían a casa sin saberlo. Los anocheceres de otoño son lánguidos y etéreos, A veces me gusta transgredir las reglas del universo y pensar –aunque una humilde mente humana como la mía no pueda ni siquiera intentarlo–:

 

¿Volvemos de donde venimos? ¿Vamos a donde una vez partimos? ¿Esta es una etapa con final? es decir ¿Queda algo por llegar que no sea el final?¿Lo auténtico será después todo esto?

 

El Gran Mago Blanco habló sobre ello al hobit:

  “No, el viaje no concluye aquí. La muerte es sólo otro sendero que recorreremos todos.

El velo gris de este mundo se levanta, y todo se convierte en plateado cristal. Es entonces, cuando se ve... la blanca orilla. Y más allá; la inmensa campiña verde, tendida ante un fugaz amanecer."

 

 

 

 

                                                                        113 Ardvreck Castle 8[1] (2)

 

Hermano Lobo

 

 

 

 

 

 

 

July 27

Hasta el último momento

Hasta el último momento

 

 

Hasta el último momento él la había estado mirándola sonriente. Tras la ventana el irrefrenable ritmo de la vida bullía sin tregua. Andrés moría y sin embargo la imparable primavera lo llenaba todo de nueva vida, como lo había hecho cada año. El olor a azahar, a jazmín y a madreselva habían inundado los jardines y calles que circundaban el barrio y –tras franquear la ventana del dormitorio– habían llegado hasta su pituitaria. Las mariposas, abejas y demás insectos salpicaban los extensos rayos de sol del atardecer que anegaban la avenida. Los niños jugaban, los coches pasaban y –al tiempo– las acacias que se alineaban a lo largo de la avenida se agitaban lentamente al son del viento con un leve rumor que hablaba de esplendor y existencia.

 

Hasta el último momento él había estado sintiendo la vida de la que se resbalaba lentamente tras los primeros albores de aquel atardecer de primavera. Por un momento, poco antes de dejar de existir, se había sentido como un molinillo de esos que vagan brillando y flotando por las desbordantes tardes soleadas de aquel radiante atardecer.

 

Hasta el último momento, instantes antes de expirar, había experimentado la más intensa emoción de los últimos meses, por unos segundos había dejado de sentir dolor y aplacamiento físico y había volando entre los jardines y calles con los niños bulliciosos, entre los rugidos de los coches, suspenso entre las acacias de la avenida… moviéndose al ritmo sosegado del viento. Habían sido tan sólo unos instantes, mientras que sentía la vida pasar a través de él. Y luego, como quien se desliza a una dulce y liviana ensoñación, había fallecido mientras sonreía a Elena.

 

 

  Hermano Lobo

 

 

 

 

 

.                                                             

 

 

 

 

 
July 06

Adiós cariño

Adiós cariño

 

A veces he estado a punto de decírtelo, pero me ha faltado valor…como siempre. A veces cierro la puerta de casa pensando que ese será el día, que ya no volveré, que mis actos hablaran por mí y dirán que me he ido para siempre. Pero cuando llegan las siete y el día agoniza te imagino sin mí desesperada y se me parte el corazón. Mil veces la he dicho a ella que mañana te lo diré. Mil veces me ha amenazado que se irá si no termino contigo definitivamente.

 

Abro la puerta y estás allí esperándome, como si el tiempo volviera a tu existencia sólo desde el momento que llego a ti. Entonces tus ojos llenos de ilusión escondida me dicen que no te deje, también me lo dice tu blanca palidez, tus cabellos cayendo por tu cara, tus abrazos… tus intensos abrazos. Es en aquel mismo instante cuando un sentimiento desconcertante y confuso se apodera de mí. Un sentimiento de ternura y conmiseración paraliza mis acciones y me hace olvidar los demás afectos, las demás pasiones. Es entonces cuando mi derecho a ser feliz se trasforma en mi más alta traición…mi traición a ti. A veces maldigo el día en que te conocí, el día en el que dejé de ser yo para ser cada vez más tú.

 

Está mañana cuando ajustaba mi corbata volví a mirarte tendida en tu cama. Tenías la cara de un niño cuando duerme. Me he acercado a ti te he acariciado con extremo cuidado, luego he besado tus labios semiabiertos y cuando me estaba levantado para irme de puntillas me has dicho medio en sueños:

 

–Cariño esta tarde no tardes, quiero ir al parque y recordar contigo donde nos conocimos.

–Claro cielo –he respondido lleno de dulzura– no tardaré esta tarde– y he finalizado–ahora duerme, adiós cariño.

–Adiós mi vida –me has contestado ya casi en sueños.

 

Al llegar al vestíbulo he cogido mis maletas lentamente, he abierto la puerta de casa y tras pedirte perdón en lo más íntimo de mi corazón, he salido de casa y la he cerrado.

 

 

 

 

Hermano Lobo

 

                                                                                                         Leonardo Da Vinc-hands

July 03

El tío Mac

El tío Mac

 

Mac los había visto venir, eran siete u ocho, iban montados. Ela, su mujer, se quedó dentro, mirando tras la mosquitera de la puerta, estaba muy nerviosa. El salió al porche justo cuando ellos comenzaban a bajarse de los caballos, corría el año de 1909. En aquel entonces todavía había indios que vestían como indios; con cabelleras largas y mocasines silenciosos. Mac comenzó a hablar en voz bien subida con ellos, asuntos de justicia comanche… su justicia. Llegado un punto de la discusión Mac se volvió rápido y se encaminó al interior de la casa para coger su escopeta pero en el umbral de su casa una bala atravesó su espalda para salir por su pecho. Ela grito a su marido al oír el disparo abrió la puerta y puso sus manos en el pecho de su marido para evitar inútilmente que aquel borbotón de sangre emanase sin cesar. Mac intentaba aún arrastrase para alcanzar su escopeta cuando, pasados unos minutos, tras oír Ela una palabra en indio, los hombres subieron a sus caballos y se marcharon.

 

Mi padre me dijo que él mismo entregó la placa de Rangers de Texas y la pistola de su abuelo Mac Millar al museo de los Rangers.

 

Mi padre solía decir con respecto a la muerte de su abuelo:

"Si te empeñas en arrebatar lo que te quitaron acabas perdiendo más cosas, lo que hay que hacer es taponar la herida."

 

No me preguntéis de donde vino esta historia, no se bien de donde, ...tampoco quiero averiguarlo, una noche me levante llorando y la escribí.

 

 

H. LOBO

 

 

 

TexasRangerPainting

 

June 29

El principio del fin

 

                                                                 El principio del fin

 

 

Al principio dudas si lo que está pasando es real o es una mala pesadilla. Estás en casa con tu familia, riendo, oyendo la radio, escuchando el gramófono, como cualquier Sabat. De repente unos guardias te hacen separarte de tus enseres, de tu hogar. Si quieres explicarles o pedirles explicaciones ellos te empujan y gritan a punta de fusil. Finalmente tu vida desemboca en aquella triste estación en la que todo comienza, todo aquella sinrazón que marcó mi existencia y la de los demás desafortunados. Como el pistoletazo de salida de un relato absurdo que para la mayoría de los que estábamos allí significaba el comienzo del final de la propia vida.

 

La estación era la misma en la que tantas veces había subido y bajado de sus trenes con el ímpetu y la ilusión de llegar de un viaje y volver con mi familia, o partir a un viaje entusiasmada con una nueva aventura que luego poder contar a los míos. Pero ya no era la misma estación: no había risas ni trasiego de gente ni entrañables despedidas ni encuentros emotivos.

 

En la estación sólo había militares y nosotros. Allí todos partíamos, allí había miedo en nuestras caras incertidumbre en nuestros corazones. Los niños lloraban y no habían causas que poderles contar para acallarlos. Guardábamos filas para desvestirnos y –bajo vigilancia– dar cualquier cosa de valor desde medallas de oro y plata hasta broches con alguna piedrecilla de algún valor. Pregunté a mis padres que iba a pasarnos pero ellos sollozaban sin respuestas.

 

Después de aquellos controles volvieron hacer filas separando mujeres y niños de hombres, haciéndoles organizadamente subir a trenes. Trenes aquellos de mercancías con vagones de carga sucios y aislados. Una amiga de mi madre me intentó consolar asegurándome que íbamos a una prisión en la que no nos faltaría de nada hasta que fuéramos deportados a otro país por ser judíos.

 

Y es ahora que ha pasado tanto tiempo y he rememorado tantas veces aquellos funestos momentos cuando me doy cuenta que en aquel mismo momento ya presentía la muerte, sí, lo hacía. Era como el cordero cazado por el lobo que siente, momentos antes de morir el hálito nauseabundo del animal sobre su piel poco antes de ser devorado.

 

 

 

Lycaon

 

 

 

 

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June 13

Decirte

Decirte

que triste es que me veo

como árbol deshojado

 

Decirte

que estás en mi verdad

sin poder estrecharte entre mis brazos

 

A lo mejor me quieres

entendiendo por razón mi corazón

siento que solo no podré

amar ya por los dos

 

Decirte

que escribo este poema

queriéndote olvidar

 

La noche oculta sangra

y estoy aquí pidiéndome

que el amor no oculte la verdad

 

A lo mejor me quieres

entendiendo por razón mi corazón

siento que solo no podré

amar ya por los dos

 

 

 

 

Leónidas y Las Termópilas

 

 

 

300

June 04

“A veces”

 “A veces”

 

A veces sueño que estoy en casa., que te miro y estás ahí, frente a mí. A veces creo que hay un lugar para mí bajo el cielo azul. A veces dejo de oír el atronador ruido de las bombas y esperando a mi enemigo fusil en mano, todavía recuerdo nuestros paseos en la vereda del río, tu sonrisa, la paz y felicidad que embargaba mi corazón.

 

A veces cuando mi bayoneta se hunde en el pecho de mi contrincante puedo olvidar que estoy matando y pienso que un día tenía tu amor y el maravilloso transcurrir de una vida dedicada a ti. Las palabras se escapan de mi corazón como la sangre de la herida de una bala que alcanzara mi cuerpo. Querida mujer, aún estas aquí, debajo de mi guerrera, más profunda que mi piel o que el pecho que sostiene mi respirar. Y en el fragor de la batalla escucho tu voz alzada pronunciando mi nombre.

 

Cuando las balas me hablan que será el final, que no habrá vuelta a casa, todavía estás tú en el atardecer, frente a mí con tu mirada cuajada de un ayer que jamás vendrá.

 

A veces creo que hay un lugar para mí bajo el cielo azul, donde se oiga a la lluvia al frescor del viento y a tu voz llamar.

 

 

  Hermano Lobo

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May 26

Diosa de las aguas

Diosa de las aguas

 

Allí donde puedas estar.

Allí donde tus sueños se hagan realidad.

Allí no estaré... no

Allí mi sueño y tu libertad.

Allí donde las olas no borran mi nombre.

 

Donde el tiempo se paró para mirarnos.

Y ocultó las lágrimas que te hice derramar

Allí donde el sol destila el beso que no nos dimos

Y las aves suelen susurrarte

… quizás te esta recordando.

 

Allí en lo alto del cielo mirando me encontrarás.

Con alas de gaviota, con voz de tempestad.

Con sonrisa de príncipe.

Enredado en tu pelo.

 

Allí en lo alto del cielo mirando me encontrarás.

atardecer_añil



May 14

EL HOMBRE CONTRA EL HOMBRE

 

odio el odio, temo la violencia de los hombres

me hablan las imágenes del crimen

de los campos de prisioneros,

las torturas, las ejecuciones, el llanto…

tantos hombres acabando con tantos hombres.

 

la llama de las armas pronunciando muerte

¿soy de la especie que terminará consigo misma?

¿soy hijo del odio que me hará matar a mi hermano?

 

hay luz en los ojos de un niño

¿que bárbaro quisiera apagarla?

civilizados países impartiendo Talion y venganza

parnaso olvidado el de la paz

flor marchita la que pisaron los sembradores de la guerra.

 

¡ hermanos del mundo no más muerte,

no mas dolor del hombre contra el hombre !

 

no somos terremoto ni vendaval ni inundación.

NO SOMOS VIRUS NI CANCER NI OTRA ENFERMEDAD

ellos matan AL HOMBRE SIN PENSARLO

no demos mas muerte.

 

 

 

HERMANO LOBO

April 09

"Y"

                                             "Y"

 

Para recordarte el suspiro alado de un ayer efímero y ciego,

la llamada larga y sorda que te contempla en la distancia,

el largo y callado lamento de haberte perdido.

 

Las mañanas vuelven a tener color y el silencio no grita tu nombre

Las palabras perdidas de un aguacero, a veces no me hablan de ti.

Pero ardes como una pequeña llama que no se apaga nunca

Pero mi tiempo se escapa entre mis dedos sin poder envejecer contigo

Magia perdida entre dos corazones ajenos que devoran derrota.

 

Para recordarte el suspiro de un ayer efímero y ciego,

la llamada larga y sorda que te contempla en la distancia,

el largo y callado lamento de haberte perdido.

 

A mí me vale si eres feliz, sin que leas que muero por ti,

sin que el viento susurre el deseo que te dibuja en mi alma.

Sobreviviré hasta el día de mi muerte y luego seguiré callado.

Seguiré trémulo el umbral sereno de mi otra patria

y en mi alma un verso que pronuncie tu nombre.

 

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February 27

Negro sobre Blanco

                    Negro sobre Blanco

 

 

Te siento en la noche como luz de astro a lo lejos,

como olor de pino y jara entrando en mis pulmones

en noches como esta, en las noches de verano.

Imagino tus labios de nuevo entre los míos.

Siento tu piel tostada y ámbar rozando mis sentidos.

Y abres tus ojos rasgados como cielos infinitos

de amanecer latente de noches de luz y plata

Como para setiembre te tornas encantada.

magia que acompañaste mis edades y que moras

aunque eres hoy ya fuiste aunque aun no estabas.

Tus silencios me mojan, me achican y me alargan,

eres como una prosa de mar de sol y alambra

Huyes para encontrarte enredada en mis dedos

mártir de tu pasión sin darte cuenta alcanzas.

Retumbas en melodías que escucho mientras te espero

Ardes sin que mi cuerpo y mi alma te hagan mía.

 

Para O de L.A.

 

 

December 29

Dentro sin ti

 

Cita

Sueño en Singapur Octubre de 1957...

 

DENTRO SIN TI

 

Boca bajo es una postura incomoda… ciertamente. Pero si además estás atado de pies y manos, hace un calor sofocante y tu propio sudor te produce escozor al bajar hasta tus ojos, la situación empeora ostensiblemente. Soñar en la antesala de la muerte es algo liberador y significativo, a partes iguales.

 

Ellos me someten, tienen las armas y el poder. Veo sus botas manchadas de mi propia sangre y sus risas parecen cargadas con su propia maldad. Sus golpes ya no duelen como antes, supongo que es un pequeño obsequio del Buen Krsna para hacer breve y presuroso el instante de la muerte.

 

La montaña toca las nubes y el viento susurra en mi oído. El honor y el respeto a los demás deben guiar tu vida, dice mi padre… todos recuerdos de una vida que se consume.

 

Ya no me pregunto por que a mí, la aceptación del destino es el comienzo de la otra vida. Lluvia de pétalos caricia de cítaras y tú, mi novia, vestida de sonrisa y felicidad.

 

Me cuesta respirar y ellos cortan la cuerda que me hace colgar boca abajo. Mi cuerpo cae como un fardo contra el suelo frío de la sala. Un hombre se acerca a mí y me susurra: -trata de comprender que todo está dentro de ti-. El no es de ellos, él sale de dentro de mí.

 

Recuerdo la sensación de tus labios sobre los míos, mi querida novia, tus ojos cerrados que se abren tras besarnos como dos flores de loto, la piel suave de tu cara sentida en la yema de mis dedos que la recorren, es sólo un breve instante eterno de felicidad, …mientras estoy muriendo.

 

Ellos me cortan las sogas, uno de ellos acerca su oído a mi boca y me toca la yugular para saber si aun vivo. La muerte me acaricia y el sonido de las fuentes del Paraíso musitan agradables y dulces sones de paz y dicha.

 

El hombre que surge de mí me sonríe y vuelve a susurrarme: -no olvides que el honor no se inclina y que la bondad es el credo de los justos-.

 

 

October 23

Vergüenza

Vergüenza

 

 

Porque me cuesta mirarte a los ojos, esos ojos oscuros que miran sin pausa, sin tregua, imperturbables.

 

Quiero decirte algo más allá de lo obvio, de lo evidente, quiero decirte algo sin que caiga en lo intrascendente. Quiero decirte algo referido a mis sentimientos, que hable de cuanto te deseo, pero no puedo.

 

Tengo la vergüenza de un niño, el pudor de un puritano,…el miedo de un cobarde.

 

Sonrío mientras me hablas, procuro trasmitir coherencia incluso reflexión, a veces simpatía, a veces lógica, pero en realidad quisiera cogerte en mis brazos y pasear mis labios por los tuyos y acariciar con ellos cada porción de tu cuerpo, y en esto me sorprendo imaginando mi desenfreno con el rubor subido y ese miedo, esa vergüenza que me atemoriza y que oculto ante ti.

 

Tú sospechas algo, pero no percibes todo, todo no. Cuando digo: –lo pasé bien esta noche–, respondes: –sí, yo  también– y me miras esperando saber hasta que punto fui feliz a tu lado, porque sospechas, porque quisieras oírme decir lo que no tengo valor de decirte.

 

Y un día, no demasiado lejano, te dirás a ti misma, (ni siquiera mereceré que me lo digas a mí), que mi tiempo pasó, que no hablé cuando tuve que hacerlo, que te irás y me privaras de tus ojos oscuros mirándome inmutables porque no tuve valor de decirte cuanto te amo.

May 22

Es poesía en tu aliento

ES POESIA EN TU ALIENTO

 

 

No pretendo ser ausencia

no me pidas que te diga el secreto

hablamos la lengua de los árboles

con su rumor profundo

en las noches de primavera

 

No preguntes que veo

míralo tú misma.

 

El fulgor del amanecer

es poesía en tu aliento

 

Hace tiempo que te miro

con los ojos del alma

…ya sabes

 

Recorro tu sonrisa

y en la inmensa pradera de tu vida

es poesía en tu aliento

 

Como el paciente atardecer

te aguardo

como tu suave fragancia que me rapta

es poesía en tu aliento

 

Aprendo a escribir estos versos

recordando tu ojos dormidos

dibujando tu sonrisa

con la raya verde de mi mirada

 

En algún lugar de tu alma

se esconde la llave de la fel